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lunes, 28 de mayo de 2012

cómo le habrá dolido la pifiada votación que Evo exclama "no me hablen de justicia" 600 bolivianos exiliados (Emilio Martínez)


El Jefazo habló de nuevo. Esta vez en una amplia entrevista concedida al diario español El País. Y como es de costumbre, lanzó las consabidas “evadas” infaltables en su discurso.
“No me hablen de justicia, por favor, no me hablen”, dijo, cuando el periodista le consultaba sobre el aluvión de votos nulos en las elecciones judiciales de octubre pasado.
“La derecha pidió a la gente que no fuera a votar”, alegó Morales, faltando a la verdad, ya que la oposición (de derecha, centro e izquierda) no llamó a la abstención sino a la anulación del sufragio.
Luego el mandatario cocalero se ufanó de haber abolido los criterios meritocráticos para la selección de magistrados: “¿Qué es la meritocracia? Es un grupo de la clase dominante que manejaba la justicia. Lo hemos eliminado. De eso sí nos pueden acusar”.
A confesión de partes, relevo de pruebas. De manera que Morales proclama abiertamente que ha politizado y parcializado al Órgano Judicial.
Algo sobre lo cual ya habían llamado la atención la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, cuando advirtió sobre la “crisis en la administración de justicia en Bolivia”; y el delegado en La Paz de esa misma instancia, Dennis Racicot, al hablar de “influencias políticas en la justicia”.
En este contexto, donde el sistema judicial es utilizado como instrumento de persecución contra quienes piensan diferente, se llega al extremo (registrado por la oficina de la ONU para los refugiados, ACNUR) de que existan más de 600 bolivianos exiliados en este momento.
Se trata, por lo tanto, de una crisis de derechos humanos sólo comparable a la época de las dictaduras militares…
notishots@gmail.com

lunes, 9 de enero de 2012

no cesa sino que empieza la polémica por el contenido del "nuevo censo" el autor que publica en www.eju.tv dice "espero que se trate de una broma desconocer "lo mestizo" una realidad abrumadora entre la población boliviana


La prensa ha informado que para el Censo del 2012 no incluirían la categoría de mestizos. En la boleta censal se listarían varias étnicas reconocidas por la Constitución Política del Estado y otras nuevas, pero nada de los mezclados, los mestizos, los cholos, los híbridos y/o aquellos que tuvieron algún origen en la colonia o en otras latitudes de este inmenso planeta. A estos grupos se les pretende aplicar la ley del silencio estadístico. Simplemente, no existirán. Espero que esta insensatez no pase de una broma.
Dando el beneficio de la duda, es probable que los técnicos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) tengan alguna dificultad práctica de crear una categoría que englobe a los mestizos. Para ayudarlos propuse, en mi blog y a través del Facebook, que se cree, en la boleta del Censo, una casilla vacía donde las personas puedan autodefinirse en términos étnicos o en aquellas características que ellos consideren conveniente. Decenas de amables amigas(os) respondieron al pedido. A continuación transcribo las varias alternativas propuestas, no sin antes agradecer a cada uno de ellos por la creatividad y el humor. Las autoidentificaciones mezclan de todo, cualidades, atributos físicos o espirituales, características regionales, colores de piel, preferencias alimenticias, malicias de pueblos, y uno que otro prejuicio. Bueno, estimado lector, asegúrense los cinturones que se viene un torbellino de opciones de la Bolivia multipluritutifruti.
Comencemos por las damas, ellas se identifican como morenas atrevidas de fin de semana. Otras se ven como birlochas macanudas de taco alto y medias textilón que son mejor que condón. También aparecen las criollitas manteca, que supongo dieron origen a la expresión popular “¡No te calientes Manteca¡. Este bistec no es para ti”. O rubia caima, o rubia raíces negras que, coquetas, lucen su peinado Max Factor.
Una otra ciberciudadana orgullosa se autocalificó como una chola barroca de gruesas y ornamentadas columnas. Del sur de Bolivia, alguien levantó la voz y dijo que quiere ser identificada como chura mina sin inversiones de exploración, o la china alzada, alzada no sé de dónde y china no sé por qué. Desde los valles de Cochabamba se identificaron como las miskibesos, una etnia casi en extinción. Un grupo grande se autodefinió como de la etnia de los “pecha pecha”, es decir, los pechohuminta, los pecho sufridores, los pechito de bronce, los “en mi pecho anida el amor”, los pura pechuga, los pecho lampiños, o simplemente, los pechones que nunca quedan para atrás.
En el género masculino cabe resaltar aquellos, que a pesar de los tiempos de cambio, siguen insistiendo en ser culitos blancos, yankillockallas, laris de Viena, medialuna boys, arrimado a la raza blanca, kara bronceado, cachamozo los votazulencalacoto, blanquito acomplejadito que trabaja en una ONG, ayudante de originario, los penúltimos jacobinos light, el grupo de los silenciodeloscorderos. Otros claman a los cuatro vientos: “Ni ario, ni originario….extraordinario”.
Algunos quieren ser conocidos por sus intenciones, buenas y malas, dependiendo de las perspectiva con que se los analice, como los diferentes tipos de negros, a saber: bandidos, cumplidores, desteñidos, bandoleros, q’asa ventana, azulados o masistas. Negro agringado, conocido también como Blackberry. O aquellos que mezclan región con actitud como los chuta cholleros, el pepino carnavalero, (toda una raza), funcionario público masista, en suma todos los wistulife, o de vida torcida. Así mismo existen los indecisos como: los Poncho rojo 100%; los Poncho rojo 2/3 – 1/3 Calvin Klein y los Intercultural 100% Wrangler o Levis. Entre los más sui generis están el paisano pelo y panza (porque no es ni bello ni pendejo) y el rockjallo, el rockero llockajlla.
Otra etnia criolla son los “quenchas”, que nacieron estrellados, conocidos también como palo de gallinero. También están aquellos de origen probablemente brasileño como el cholo apretao, el camba letrao y el chapaco alzao, ¡Hoh haya corazao¡ Finalmente están aquellos que se declararon huérfanos de etnia, a los cuales habría que adoptarlos. Y los sin humor ni etnia que, enojados escribieron que solo eran bolivianos y punto.
Bueno esperemos que el INE incluya a los mestizos que se autodefine de decenas de maneras, no vaya ser que esta omisión estadística cause una verdadera revolución de los mezcladitos, y cholos espesos del buen vivir y del mejor proceder que, provocados ahora, soltaron su voz en las redes sociales del ciber espacio, pero que también podrían revelarse en otros espacios.
Para terminar quisiera citar a un gran antropólogo brasileño, Darcy Ribeiro, que a propósito del mestizaje del vecino país decía: "Nosotros, los brasileños somos un pueblo en ser, impedido de ser lo. Un pueblo mestizo en la carne y el espíritu, ya que aquí (Brasil) la mezcla no fue ni un crimen ni un pecado. En la mezcla fuimos hechos y aún continuamos haciéndonos. Esta masa de nativos, oriundos del mestizaje, vivió por siglos sin la conciencia de sí mismo, hundida en la “ninguendade” o “nadiedad”. Por lo tanto, así fue hasta que se definió como una nueva identidad étnica y nacional, conocida ahora como: los brasileños".

viernes, 6 de enero de 2012

Karem Araúz no duda en desenmascarar a SEEM, que tiene el descaro de posesionar a los tribunos, como afirmando que fue él mismo que los elegió. la degradación de la Asamblea "ya no guardan las formas". todo a la deriva.

Parte del país asiste con babieca algarabía a la supuesta mágica transformación del poder judicial con la posesión de sus nuevos operadores escogidos. Otra parte, observa con indiferencia el acto y los más, 47% sienten el tema como una espina de pescado atravesada en la garganta.

El que ganaran los votos nulos y blancos pasa a ser anecdótico por el momento. Y que sea el Presidente el que administre posesión, es una demostración más que ya ni se molestan en guardar las formas. Dentro de lo bizarro de la situación, debiere ser al menos el Presidente de la Asamblea quien tome juramento a sus elegidos. Pero ya todo da igual. Al final, la degradación de la Asamblea con su obsecuente accionar, solo se ha convertido en simple firmante de leyes y disposiciones enviadas desde el ejecutivo sin darse siquiera el trabajo de simular debates y todo ello bajo el impecable sistema propagandístico importado del Caribe.

Para los menos alienados al discurso gubernamental, la posesión de los nuevos jueces, es un acontecimiento que no tiene nada que ver ni con la transformación de la justicia, ni con la democracia participativa.

Este acto es un avance inequívoco en la pretendida hegemonía totalitaria para la que el oficialismo está demostrando riguroso apego. La libertad, como el derecho a un proceso justo, está con pronóstico reservado hace varios años en este país. Lo de ahora, es sólo la consagración del uso conveniente de ciertas formas democráticas con un claro trasfondo fascista. Esta imposición disfrazada, pone más que nunca al país al borde de un precipicio en virtud al cual se doblegarán nuevas voluntades y se concentrará mayor poder.

El Órgano Judicial debería ser considerado lo que es: el último bastión y refugio de los derechos ciudadanos  contra la arbitrariedad del ejecutivo. Más bien que el ejecutivo de hoy no es necesariamente el de mañana.

El último de los gobernadores elegidos por mandato del voto popular está a estas horas, defendiéndose como un gato panza arriba, dando zarpazos en heroico afán de presentar al menos, pelea en su caída. Lo del Gobernador del Beni -cuya audiencia postergada para la víspera del carnaval- pretende ser una bufonada, pero es en el fondo irrelevante. Lo importante ya se hizo. Se desalojó a la legítima autoridad con argumentos de tan dudosa base como será la prosecución del proceso.

Para nadie es un secreto que una vez copadas las gobernaciones, la artillería se dirigirá hacia los medios independientes de comunicación adictos como son los oficialistas, a las teorías conspirativas.

Para demostrar su adhesión al estado de situación, el Fiscal General, con la obediencia debida,  ha decidido en las últimas horas archivar definitivamente cualquier intento de investigación sobre la participación de SE en la represión a los legítimos marchistas del Tipnis, quien sabe en consideración a que el precio que pagó y continuará pagando por siempre en términos de imagen interna y externa,  ya es suficiente sanción por el error o la omisión.

El comité de recepción a los nuevos marchistas, esos que le sacarán las castañas del fuego, exigiendo la carretera Villa Tunari – San Ignacio, será tan teatral como claramente financiada como reza desde ahora el presupuesto de este año, donde la antes siempre importante ley, se ha reducido a un papel pintado, en la que se puede borronear y alterar al calor de las contingencias.

Si lo que se está esperando es una espontánea y apoteósica adhesión de La Paz a esta marcha que avanza con la pólvora mojada, están perdiendo su tiempo. El pueblo paceño es un pueblo especial y mal harían los analistas gubernamentales en subestimarlo. Los paceños tienen una medida de sus límites diría que casi en radio frecuencia y similar longitud de onda. Cuando se le da la gana, hacer sentir grande a alguien y de pronto, en unos días lo aplasta como una hormiga sin que medie nada más que la espontaneidad de la gota que colma un vaso. Nada más semejante a una gran y temperamental olla de presión.

Los jerarcas plurinacionales para quienes la corbata de seda o casi seda  se ha convertido en parte fascinante de la encantadora burguesía, se sienten muy seguros con su inédito Órgano Judicial Los vientos siempre son variables. Ya aprenderán que el hoy por ti, mañana por mí, no es un axioma inamovible.

martes, 22 de noviembre de 2011

Jorge Lazarte tiene a su haber una larga experiencia en materia electoral. Analista de temas análogos se refiere a "lo inédito" de las últimas elecciones y las aberraciones ejecutadas por el ofiicialismo

Lo que ha ocurrido con el proceso electoral judicial de elegir por voto universal a los altos magistrados del poder judicial, es otro hecho contundente de lo contrahecha que es la Constitución Política del Estado “plurinacional”(CPEP) . Sin embargo, se hizo creer a la población que es votando directamente cómo llegaría la “ nueva justicia”, por fin liberada de los políticos. Esta promesa fue tan seductora que encandiló a no pocos analistas que creen que se debe apoyar todo lo que tenga el aroma de democracia “popular”.
El entusiasmo no fue menor en el gobierno, pero por razones bien distintas. Lo que contaba para él era ratificar su control político del poder judicial pero con el voto del ciudadano, dentro de su estrategia declarada de “tener” el poder “total”. Su objetivo nunca fue constituir un poder judicial independiente, que es la condición primera para ser creíble. El gobierno no cree en la independencia de poderes, que sería una “ilusión liberal” como lo sentenció García Linera, lo que no fue un obstáculo para que los propagandistas del gobierno y del organismo electoral, hicieran campaña defendiendo este principio fundamental del Estado de derecho. La “nueva justicia” debería “depender o estar al servicio del pueblo”( y no de las leyes) , es decir, si los entendemos de acuerdo a sus propios códigos, de los que desde el poder afirman que son el poder del pueblo.
Ciertamente, los “estrategas” y operadores no imaginaron que lo que llamaron elección “inédita” iba a contaminar y devaluar todo el proceso electoral, revirtiendo el apoyo inicial de la población. El entusiasmo colectivo se desvaneció muy rápidamente y el desencanto se cristalizó en un resultado electoral igualmente inédito. En los hechos todo fue inédito. Inéditas no sólo fue la idea misma del voto universal sino también las violaciones en cadena de todas las reglas mínimas de la democracia y de los procesos electorales en cualquier parte del mundo. Inédito fue que se violaran derechos fundamentales como la libertad de expresión, convertida para el caso en delito penal. Inédito fue que se diga que habría un proceso electoral no politizado y sin campaña electoral . Inédito fue que se prohibieran encuestas preelectorales y que los candidatos fueran todos propuestos y votados por el gobierno en la Asamblea Legislativa que controla, y que , por tanto, fuera una votación sin alternativa. Inédito que cerca del 90% de la población no conociera a los candidatos, o que se eliminara a los delegados de partidos en las mesas de votos. Inédito fue un proceso electoral cuya trastienda no fue fiscalizada. Inédito el organismo electoral que siguió el proceso en lugar de dirigirlo, con la voz embargada por su visible parcialidad , y con su autoridad minada por su impotencia. Inéditos los resultados electorales oficiales que difieren de los resultados a boca de urna y conteo rápido en cerca del 10%, invirtiendo los porcentajes de votos nulos y válidos; inéditos que los votos negativos sean mayores que los positivos. Inédito el empeño de calificar de “empate técnico” los resultados finales oficiales que dan una ligera ventaja al voto nulo (promovido por la oposición) sobre los válidos . Pero quizá lo más inédito es que se proclamen elegidos para el poder judicial a candidatos que apenas alcanzaron el 2 o 3% de la votación, y se argumente que es legal y democrático.
Este conflicto entre la “legalidad” de la regla y la “legitimidad” del voto, no es sin embargo fruto del azar de los votos, sino que se encuentra in nuce en la Constitución Política “plurinacional”.
Según el principio constitucional, la “soberanía reside en el pueblo”, del que emanarían todos los poderes del estado. Ese “pueblo”, al que se refieren todas las constituciones modernas, sólo tiene existencia jurídica mientras no pasa a la realidad efectiva mediante el mecanismo del voto de los ciudadanos habilitados legalmente para ello. Este mecanismo los hace existir de manera verificable, constatable. Mientras esto no ocurre, fuera de su condición jurídica, se convierte en un referente retórico que sirve para todos los fines. Es el pueblo imaginado que cada se representa y apropia, pero que no es el pueblo efectivo, que sólo existe como voluntad cuando sus miembros de carne y hueso se expresan y votan. Si es así y esta es la base del primer principio de la democracia, lo que se llama voluntad popular sólo puede entenderse como agregación de decisiones individuales, que orientadas en una misma dirección producen una decisión colectiva mayoritaria, que sin ser de todos, es de los más con respecto a los menos. Es esta mayoría la que puede reclamar legítimamente ser esa voluntad “soberana”. Las reglas básicas y procedimentales de la democracia se fundan en este principio.
¿Pero qué ocurre cuando una específica regla “mayoritaria” contradice el principio de la “soberanía popular” , convirtiéndose en los hechos en regla de la minoría contra esa mayoría?. Esta regla que puede producir esta consecuencia aberrante se encuentra en la Constitución, que establece que los altos magistrados del poder judicial serán elegidos por “mayoría simple”. Podemos suponer que los que constitucionalizaron esta regla, ignoraban las virtualidades distorsionantes no muy democráticas de esta regla; se puede dar igualmente por verosímil que probablemente nunca imaginaron que los votos nulos( y los blancos) pudieran ser superiores a los válidos . Lo cierto es que el resultado electoral fue “inédito”. Pero más inédito aún fue que la distribución de los cinco votos de cada votante en favor de los candidatos distorsionara la regla hasta el absurdo de proclamarse elegidos a los siete candidatos al Tribunal Constitucional que apenas lograron entre el 2% y menos del 7% de los votos emitidos, es decir de trasmutar en ganadores a los perdedores( Si tomáramos como referencia los votos válidos, la situación apenas es distinta, pues lo decisivo es la relación de los votos positivos con los votos negativos.)
El absurdo se produce porque no se reconoce oficialmente que esta votación esmirriada- comparable con la obtenida por los otros altos cargos judiciales- no representa la voluntad “soberana”, que mayoritariamente votó contra ellos, o no votó por ellos. Si el criterio elemental es identificar la voluntad del pueblo con el voto mayoritario, aquí se está ante una situación inversa e inédita , de pretender hacer valer, incluso contra el sentido común, un porcentaje tan residual como la voluntad del pueblo.
Este proceso electoral es otra prueba más, y no ya un supuesto, de las aventuras del “experimento boliviano”, resultantes de los agujeros negros de una Constitución aprobada como si fuera un manifiesto político, y que necesita ser revisada . En el caso de las elecciones judiciales la cuestión no es sólo establecer umbrales mínimos que impidan que la “mayoría simple” en sus extremos anule el principio de la “soberanía popular”, sino revisar el principio mismo de la elección popular, que por su propia lógica sólo puede producir buena parte de los resultados inéditos y aberrantes mencionados, inherentes al nuevo modelo “inédito” de democracia.

martes, 8 de noviembre de 2011

Mario Rueda Peña resignado como todos los bolivianos a la posesión de los nuevos magistrados dice que sus resoluciones mostrarán el grado de idoneidad, transparencia e independencia, de modo que no tendremos que esperar largo para ver la gloria o el chasco judiciales

No tendremos que esperar demasiado tiempo para saber el tipo de apogeo que espera a la mudanza que legalmente determinara el minoritario voto válido en las urnas: si de gloria, porque las cosas salen bien o de chasco si acontece lo contrario
Los tercos hechos son los que finalmente califican de bueno, regular o malo a cualquier cambio. Y los resultados, a plazo más o menos inmediato, nos dirán si los magistrados recientemente elegidos en las urnas, satisfacen o no las expectativas de moros y cristianos de un positivo avance en la administración de justicia.
Como objetivo de tan inédita consulta popular se mencionó la necesidad de acabar con la crónica retardación de justicia. Igualmente, con expurgar del rostro de la Diosa Themis ciertos rasgos endógenos que le daban una apariencia repulsiva, entre los cuales, sin duda alguna, la corrupción era lo que más le ensombrecía el semblante. Estas proclamas alcanzaron cierta recurrencia a lo largo de la campaña oficialista de inducción al voto válido.
 Si con los nuevos magistrados, la administración de justicia acelera el paso o mantiene el cansino de antes, es algo que a más tardar sabremos hasta fines de 2012. Para entonces dispondremos de datos bastante ilustrativos al respecto. Tanto la cantidad de viejas causas no resueltas, cuanto de las nuevas que hagan cola a la espera de las respectivas sentencias, nos dirán si el mal acabó, permanece igual o peor que antes.
El contenido y dirección de las resoluciones judiciales nos indicarán el grado de idoneidad, transparencia e independencia de los nuevos magistrados. Es decir, si resuelven las causas con transparencia, estricto apego a la ley y total independencia de los demás poderes públicos; sobre todo, del Ejecutivo. En ciertos procesos penales contra determinados personajes de la oposición, podremos encontrar evidencias de que actúan por cuenta propia o en cumplimiento de órdenes de arriba.
Así que no tendremos que esperar demasiado tiempo para saber el tipo de apogeo que espera a la mudanza que legalmente determinara el minoritario voto válido en las urnas: si de gloria, porque las cosas salen bien o de chasco si acontece lo contrario. 
 
El autor es periodista

miércoles, 2 de noviembre de 2011

el plebiscito se diluye en la nada, del experimento quedará un saldo para ser echado a la basura asegura El Deber refiriéndose al tema de los tribunos sin autoridad moral ni respaldo real.

Tal vez había buenas razones para modificar las fórmulas a que estaba sujeta la estructuración de los tribunales de justicia de nuestro país. Probablemente el viejo método o las viejas fórmulas daban pábulo al ejercicio de influencias subalternas y hasta bastardas que, sin remedio, deterioraban seriamente una de las más altas y delicadas funciones en un país, en un pueblo civilizado, como es la de dar a cada cual lo que le corresponde, sea por bueno o por malo.
Pero aun aceptando que se imponía la modificación de la forma de estructurar las diversas instancias de la administración de justicia, debemos, con buena voluntad y ánimo conciliador, aceptar que un asunto tan peliagudo, ciertamente vital porque oscila entre el bien y el mal, y mucho más cerca de este último, se imponía tomarse suficiente tiempo en consultas con los que más saben de dentro de casa y fuera de ella, recogiendo a la vez experiencias aleccionadoras que sin duda las hay dispersas y trascendentes, entre eruditos de alta y buena ley.
Pero lejos de tomarse las cosas sin apresuramientos carentes de razones lógicas y nada comprensibles a la vez, se optó por el camino trillado del plebiscito que es, -ni cómo discutirlo- el menos apropiado, especialmente en países como el nuestro, tan contaminados por el prebendalismo, el soborno y el tráfico de principios, incluidos los ideales que,  aunque poco frecuentes entre nosotros los bolivianos, suelen mostrar hilachas que de cierta manera nos revalorizan.
Pues, fuimos citados a las urnas, y no una sino dos veces, aunque de la segunda no valga la pena juicio alguno puesto que ni las almas en pena respondieron a la convocatoria. Los resultados, en ambos casos, fueron un fiasco monumental, una paladina confirmación de que una vez más, ante cometido de magnitud enorme como el de estructurar la administración de la justicia, no hicimos otra cosa que patear oxígeno, de lo cual, como es sabido, nada en blanco se logra.
El plebiscito convocado como una fórmula única y novedosa para estructurar una administración de justicia al margen de prebendalismos y de influencias político-partidarias, se diluyó en la nada pese a que debió de manera inopinada, repetirse parcialmente una semana después de su primera versión, en algunos asientos, sin que las cosas cuando menos en un ápice mejorasen.
Todo parece indicar que del experimento hasta aquí comentado con pena, sólo quedará un saldo para tirar al canasto.

lunes, 31 de octubre de 2011

Jimmy Ortiz asegura que aunque en ener del 2012 Evo posesione a "sus tribunos" el pueblo sabe que no son legítimos, que fueron fruto de la distorsión y el engaño y la manipulación.

“García: voto válido ganó en seis de nueve regiones.- El vicepresidente Álvaro García Linera aseguró ayer que en las elecciones judiciales ganó el voto válido en seis de los nueve departamentos del país. En conferencia de prensa en Palacio de Gobierno, el segundo mandatario, remitiéndose al cómputo de votos del Tribunal Supremo Electoral (TSE), dijo que el voto nulo sólo ganó en tres regiones, Santa Cruz, Beni y Tarija. ´El voto nulo no ha ganado, se esperaba que gane, pero no ganó, en las encuestas había una diferencia de 5 a 6 puntos y ahora está igualado`, señaló García Linera”. (Cambio)
Ayer para el MAS los votos nulos eran buenos, hoy los votos nulos son malos. Ayer los votos blancos eran buenos, hoy los votos blancos son malos. Ayer el ausentismo era válido, hoy no se puede tomar en cuenta. Permanece inalterable doble moral del gobierno de Morales.
Lo que fue válido ayer para deslegitimizar el Estatuto Autonómico Cruceño, hoy es válido para legitimar el sainete tercermundista de "elecciones" a magisterios judiciales.
Se jactaban ayer que: "El 50% de los cruceños han dicho No al Estatuto". Es decir, sumaron los votos nulos, blancos e incluso la obtención, para llegar a esta cifra. Que con todo, no paso de un pinche empate.
Aunque como dice Carlos Valverde: "nada resiste un buen archivo". La infografía que acompaña esta columna, fue tomada del periódico El Día de fecha 19-10-11, y era parte de impresionante campaña mediática del masismo, para deslegitimar el Estatuto Autonómico Cruceño.
Toda la artillería del "proceso de cambio", terrorista peruano Walter Chávez incluido, se descargo contra Santa Cruz. Incluso el espíritu del ministro de la propaganda nazi, Paul Joseph Goebbels, estuvo en la cita.
Esta doble moral deslegitima al gobierno y al presidente. La gente no es tonta, el pueblo tiene memoria. La honestidad es un tema muy básico en política. Decir la verdad es imprescindible. Reconocer los errores nos permite progresar. Pero todos estos valores fundamentales le importan un comino al chavismo trasnacional de Su Excelencia y de García Linera.
Ellos se adecuan a las circunstancia y a los públicos. Tienen el típico juego de cintura criolla de los partidos tradicionales, que tanto daño le han hecho al país.
La verdad es para ellos un tema subjetivo de poca monta, aunque para los verdaderos indígenas es también detestable. El poder lo justifica todo, mentir, apalear indígenas, inventar casos de terrorismo y matar gente en "victorias militares" contra su propio pueblo.
El oscurantismo de las páginas web oficiales del Estado Plurinacional es notorio. No son precisamente un modelo de transparencia. Que difícil fue encontrar los resultados de votos, blancos y obtención en la página oficial del Tribunal Supremo Electoral. Su web es nada amigable, por decir lo menos. Está hecha como para que nadie la entienda.
Por suerte, buscando en Google encontré la información publicada en el diario El Deber del 23-10-11: "al 91,2% del cómputo oficial en todo el territorio nacional" (…) "votos blancos y nulos están alrededor del 57,4%". Considerando que el ausentismo está en torno al 20%, se puede tener un panorama próximo a la realidad posible, en este país de pésima transparencia.
Presidente Morales, usando la lógica masista para juzgar los resultados del referéndum por los Estatutos de Santa Cruz, el resultado sería que usted perdió con el 75,4% la votación del Poder Judicial. Qué fenomenal tunda la que le dio el pueblo, al que usted dice "obedecer".
Sin contar su Tribunal Electoral propio, el que jura con el puño en alto, y el fraude que ya se comienza a develar con nitidez.
No es que el pueblo fue a votar por que se moría de ganas de "elegir" a las autoridades masistas. En Bolivia es obligatorio votar. El que no vota, no puede cobrar ni un cheque, además que le cobran 200 Bs de multa. Esta es la realidad.
Su Excelencia, usted vaticinó el 15 de septiembre "que ganaría por lo menos con el 70%", pero su amauta preferido se equivocó, leyó la coca al revés.
Presidente Morales, en enero próximo usted posesionará un conjunto de magistrados quechuas y aimaras, que sólo lo representan a usted y a su etnodemocracia. El pueblo boliviano los rechazo contundentemente. Aunque usted, como todo autócrata, le mete nomás y después sus tinterillos lo arreglan. Hasta que se tope con otro TIPNIS.