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domingo, 16 de octubre de 2011

Paulovich canta: "tengo una vaca lechera...nacida en Pairumani celebraba el Día de la Gran Mamada" se hizo pis ante el Tribunal Supremo Electoral, votamos por el NO, porque "no somos tan tontos como creen los que mandan"


Alfonso (Paulovich) homenajeado por Los Tiempos
Esta mañana me levanté de la cama muy contento y me puse a cantar una vieja tonada cuya letra dice: "Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera, me da leche merengada, ay qué vaca tan salada tolón, tolón, tolón; tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera, mata moscas con el rabo, ay qué vaca tan salada, tolón, tolón, tolón, tolón".
Los llokallas de mi barrio al mirar a mi vaca tan salada se acercaron y quisieron acariciarla y le tocaron el lomo y la vaca no dijo ni mu, que es lo único que saben decir las vacas, y sonrió a los llokallas y a las imillas y hasta les sonrió porque es una vaca muy alegre y hasta coquetea con los toros cuando se encuentra con ellos por el campo.
Como había muchas personas formando colas frente a unas casetas les dije con mi afabilidad de siempre: “vengan a conocer a mi vaca que no es una vaca cualquiera pues es una vaca con papeles que certifican que nació en Pairumani (Cochabamba) y actualmente estudia en un Instituto llamado PIL”, y las buenas gentes le miraban con simpatía, y mientras la admiraban mis vecinos de Obrajes, yo les decía que se acercaran sin miedo porque ella se encontraba celebrando un feriado vacuno conocido como el Día de la Gran Mamada.
Muchas personas que nunca habían visto una vaca de verdad se aburrieron de formar filas y se vinieron con nosotros, preguntándome todo acerca de las vacas flacas y gordas, y si también existían vacas municipales, estatales y plurinacionales, respondiéndoles de que había de todo en la vaquería del Señor.
Fuimos por muchos barrios de nuestra ciudad y nos encontramos con muchísima gente que se sorprendió de verme paseando con mi hermosa vaca, preguntándome algunos amigos por qué había cambiado mi motocicleta Harley Davidson por una vaca, aclarándoles que no la había cambiado sino que hoy preferí sacar a pasear a mi vaca porque hoy se celebraba el Día de la Gran Mamada en todo el territorio nacional.
Un amigo chumeño que me vio paseando con mi hermosa vaca me pidió que le invitara un vasito de leche, pero como hoy celebramos el Día de la Gran Mamada le invité un vaso de "leche de tigre" que se lo bebió cual hubiera bebido un vaso de ambrosía.
Al final de la jornada fuimos a parar al edifico donde funciona el Tribunal Supremo Electoral y allí llegamos con mi vaca que creyendo estar en una pradera se hizo pis en los jardines teniendo que pedir disculpas al señor Ovando en nombre de mi vaca maleducada y explicando al funcionario que nos hallábamos celebrando el Día de la Gran Mamada.
Volvimos a casa muy contentos y cantando la misma tonada con la que iniciamos este domingo: "Tengo una vaca lechera, no es una vaca cualquiera: me da leche merengada, ay qué vaca tan salada, tolón, tolón, tolón".
De todas maneras, fue un día feliz porque mucha gente como yo celebramos el Día de la Gran Mamada y votamos por el NO para certificar que no somos tan tontos como creen nuestros gobernantes.

jueves, 13 de octubre de 2011

denuncia Jacqueline Patiño las mañosas formas de desvirtuar una elección violando normas aceptadas y reconocidas mundialmente y que provocan repulsa en el mundo libre! son modos inadmisibles!


Persiguiendo la pelota, digo,


persiguiendo el Voto.

Por: Jacqueline Patiño
“Si no juegas así, me llevo mi pelota, te doy un rodillazo y te he ganado” Parece ser la actitud mañosa contra el ciudadano votante. Ahora resulta que han cambiado el color del fondo de la papeleta, hay que entrar a votar con otra persona, no hay control del voto en pizarra, y no hay quien controle la cantidad de votos en cada mesa.
¿Tantas previsiones se toman para ganar una elección como sea? ¿Nos imponen votar, pero además, nos amedrentan si queremos votar nulo? Parece que este gobierno no se ha dado cuenta …. de que nos hemos dado cuenta!
En una elección normal, sin maña, el elector se había acostumbrado a la pluralidad. Es decir, a que hayan ciudadanos elegidos al azar para que estén en las mesas de votación, junto con delegados de cada partido garantizando la libertad y la honradez del proceso. En esta elección, tenemos ciudadanos masistas en mesa. Nadie controla que sea un voto libre y voluntario, ni que las actas electorales estén correctamente llenadas respetando cada voto. Se han cambiado las reglas respecto a votar solos. Ahora debemos votar acompañados.
Si usted va a votar nulo, por tanto, debe asegurarse que su voto sea respetado. Debe llevar su marcador y asegurarse de marcar TODAS las casillas. Debe llevar su cámara para captarlo todo. Debe averiguar quienes votan en su mesa, y quedarse para ver que el recuento de votos no esté amañado. Cuanto trabajo no?
En una elección normal, se tenía delegados de los partidos que controlaban que cada papeleta entre sin marcar y salga directamente al ánfora. Ahora no hay quien controle. Será que los ciudadanos de cada mesa estarán dispuestos a garantizar que las papeletas entren sin marcar? Tendrán que hacerlo, pues si no estaremos indefensos. Cuanto trabajo no?
En una elección normal, el recuento de votos se hacía en pizarra. Ahora parece que no. Tendremos que exigir que se haga en pizarra. Tendremos que tomar fotos. Tendremos que grabar el audio de cada conteo, tendremos que perseguir a nuestro voto hasta que sea tomado en cuenta. Cuanto trabajo no?
Que bueno que somos diligentes. Que bueno que no estamos en Cuba ni en Venezuela, donde el miedo ha dominado a la gente. Aquí por el contrario, ya hemos visto que ese miedo no existe. Vamos entonces ciudadanos. A votar nos han enviado. A votar iremos.
No es un jueguito y no se llevarán su pelota. Porque para cada idea del Tribunal Electoral parcializado, que intenta acallar el voto ciudadano, estaremos todos. Mirando. Grabando. Filmando. Haciendo los deberes. Haciendo el trabajo extra, que no tiene precio.

si los militares pueden votar libremente qué necesidad de comprometer la participación disciplinada de su colectivo con el partido gobernante. fuego en las manos


Los militares, como cualquier otro ciudadano, emiten su voto responsable, sin presiones ni instrucciones. Esto va más allá de compromisos en la escala de mando.

En el panorama preelectoral, con muchos candidatos y poca información, que vive el país a pocos días de la realización de las elecciones judiciales, para añadir un elemento más al ambiente de controversia, los militares se han expresado mediante la voz del comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) en sentido de que disciplinadamente participarán de los comicios de este domingo.

Lo que los militares tienen derecho es asistir como ciudadanos a las urnas y votar por los candidatos que les convoque su conciencia, de manera individual, pero no corporativa, porque como institución las Fuerzas Armadas no deliberan ni gobiernan. Las afirmaciones del jefe militar de la Fuerza Aérea, no debían llamar la atención si no por una referencia precisamente a la asistencia corporativa cuando sostuvo que los militares como “núcleo de confianza de la sociedad, de las organizaciones democráticas y el sistema de gobierno instituido por voluntad popular, cumpliendo nuestro deber y el derecho ciudadano asistiremos patriótica, histórica y disciplinadamente a esa inédita e importante justa electoral.”

Las Fuerzas Armadas, de acuerdo al mandato constitucional, tienen la misión fundamental de defender y conservar la independencia, seguridad y estabilidad del Estado, su honor y la soberanía del país, asegurar el imperio de la Constitución, garantizar la estabilidad del Gobierno legalmente constituido y participar en el desarrollo integral del país. Durante las últimas décadas han ejercitado rol importante en la defensa de la democracia, basándose precisamente en los principios constitucionales y en acuerdos institucionales que en determinado momento fueron adoptados, para subordinarse al poder civil y dejar en el pasado las acciones golpistas que destruyeron la democracia y el desarrollo democrático del país. Por ello mismo, el rol de esta institución en los últimos años es uno de los fundamentos importantes de la democracia boliviana.

El anuncio del alto jefe militar de la Fuerza Aérea debería encontrar además sus propias explicaciones y una reflexión interna en la institución y en el colectivo social a partir de otro mandato constitucional que sostiene que la organización de las Fuerzas Armadas descansa en su jerarquía y disciplina y que es esencialmente obediente, no delibera y está sujeta a las leyes y a los reglamentos militares. “Como organismo institucional no realiza acción política, individualmente sus miembros gozan y ejercen los derechos de ciudadanía en las condiciones establecidas por ley”.

Entonces, si los militares pueden expresar su voto individualmente pues tienen derechos civiles y políticos, como cualquier otro ciudadano, qué necesidad existe para comprometer la participación disciplinada de los miembros de la institución castrense a las urnas el domingo. Los militares como cualquier otro ciudadano deben emitir su voto responsable, y esto quiere decir sin presiones de ninguna clase, sin instrucciones ni consignas de las cuales se habla tanto a pocas horas de los comicios. Lo de la disciplina está claramente establecido en la Constitución y tiene que ver con su misión específica institucional, de organización y a las leyes y reglamentos que rigen su obediencia a la jerarquía militar estrictamente, que no tiene que ver con los derechos ciudadanos de sus miembros, siendo uno de ellos individualmente el voto electoral, que va más allá de compromisos en la escala de mando.

miércoles, 12 de octubre de 2011

si fueron capaces de presentarse demostra falta de ética y moral profesional, los "busca pegas judiciales" harán lo que sea para ganar su sueldo. Gamal Serhan


Este es el tipo de artículos que encaja perfectamente en la era de las redes sociales y en especial del microblogging, porque sin necesidad de largas explicaciones el título dice con precisión mi posición respecto a las elecciones #Judiciales2011 (usando el hashtag para estar a tono).
Pero me aprovechare de su paciencia para explicarles el porqué de mi decisión.
No creo que los problemas de la justicia en Bolivia se resuelvan al democratizar la justicia. Si usted amable lector tuviera que intervenirse quirúrgicamente, no creo que pusiera en riesgo su vida eligiendo el médico que lo va operar a través del voto popular. Lo mismo sucede con la administración de justicia, no necesitamos a los más populares, necesitamos a los más capaces y los más probos. Aquellas mujeres y hombres que tenga probada capacidad técnica-jurídica que nos garanticen una equidistancia del poder político que no subordine sus decisiones a su presión.
A pesar de lo expresado en el párrafo anterior, la actual Constitución establece este mecanismo como sistema de elección de las máximas autoridades del órgano judicial. El Colegio de Abogados de Cochabamba y el Colegio Nacional de Abogados de Bolivia, impulsó “una propuesta técnicamente elaborada para que la selección de los candidatos tenga su base en una comprobación pública y objetiva de la idoneidad y probidad de los postulantes; ello esperanzado en que se seleccione a los profesionales especialistas más destacados, probos, y con amplia experiencia, para que ejerzan sus funciones con independencia e imparcialidad” (José Antonio Rivera). Pero dicha propuesta no fue siquiera considerada por la Asamblea Legislativa Plurinacional encargada de elaborar un Reglamento para la Selección de dichas autoridades.
La Asamblea Legislativa Plurinacional se ha convertido en el mecanismo para el monopolio legal de Evo Morales. Ahora quiere tener a sus abogados en el órgano judicial para que cuando algún jurista le diga “Evo te estás equivocando jurídicamente, eso que estás haciendo es ilegal”, bueno le meta por más que sea ilegal. Después les dirá sus abogados: “si es ilegal, legalicen ustedes, para qué han estudiado”.
Lo cierto es que el proceso de selección de los postulantes a altas autoridades del órgano judicial se ha realizado infringiendo la Constitución y violando los derechos humanos, sin tomar en cuenta su capacidad profesional, su experiencia, sus conocimientos técnicos y su probidad. Primo simplemente la afinidad política e ideológica con el proceso de cambio.
Seguiremos con la justicia al servicio del poder político de turno, confirmando una vez más la paradoja gatopardista “es necesario que todo cambie para que nada cambie”.
Imagínense que harán las autoridades “elegidas” a través de un proceso que violo la propia Constitución, como actuaran si fueron capaces de presentarse a este proceso demostrando una total falta de ética y moral profesional. Lo grave es que los Tribunales Departamentales de Justicia y los jueces serán designados en un futuro por estas autoridades chutas. Y el respeto a nuestros derechos constitucionales, será simplemente un enunciado más en la Nueva Constitución que solo ha servido para instrumentalizar la toma abusiva del poder disfrazada de democracia y voluntad popular.
Por eso, este domingo 16 de octubre de 2011 yo votaré NULO, porque tengo derecho a pensar diferente, ¿y tú?

cada día...en algún lugar de Bolivia se expresa la fuerza del voto NULO que es la expresión del cabreo, del hartazgo, de decirle basta a EM y al MAS. en Cobija hacen correr al vice


En la noche del martes, el vicepresidente Álvaro García Linera abandonó el acto por la efeméride del departamento de Pando que tenía lugar en la ciudad de Cobija, luego de que gran parte de los asistentes comenzara a gritar “¡Voto Nulo!”, en alusión a las elecciones judiciales que tendrán lugar el próximo domingo.
Según el diputado Adrián Oliva (Convergencia Nacional), que estaba presente, la retirada de García Linera fue “intempestiva”.
Además de Oliva, acudieron al acto los senadores Roger Pinto y Carmen Eva González, junto a los diputados Luis Felipe Dorado, Franz Choque y Andrés Ortega, entre otros, quienes previamente visitaron la localidad de Porven

domingo, 9 de octubre de 2011

El Día vaticina desastre para el MAS, la actuación electoral del 16 de octubre dadas las circunstancias de la hora presente, con toda la carga negativa para un régimen que miente hasta el hartazgo.


Con todo lo que ha estado ocurriendo en los últimos meses, y en todo este año para ser exactos, el Gobierno se juega más de lo que había calculado en las elecciones judiciales del 16 de octubre. En principio se había propuesto ganar a como dé lugar con esos comicios, gracias a toda una serie de maniobras que ya forman parte de la conducta política de un régimen que se propuso desde sus inicios adueñarse de todo el poder republicano. En ese escenario, el MAS apenas jugaba una porción más de la credibilidad que ha estado perdiendo últimamente, a cambio de apoderarse por completo del Órgano Judicial, al que, obviamente, pretende instrumentalizar a favor de la persecución política y la consolidación hegemónica.

Lamentablemente, para el Gobierno, toda la credibilidad y legitimidad que podía conservar luego del gasolinazo, los autos "chutos" y otros gruesos errores que ha cometido en los últimos meses, se les ha ido de las manos con el conflicto del Tipnis, de ahí que surja la desesperada idea de postergar las elecciones tras la salvaje represión de los indígenas ocurrida el pasado 25 de septiembre.

El riesgo ahora es que lo del 16 de octubre resulte mucho más desastroso de lo que se había calculado. Es obvio que todos los que tenían dudas antes del Tipnis, ahora saben muy bien cómo pueden manifestar su rechazo al Gobierno, lo que podría  traducirse en una cantidad enorme de votos nulos que le impida a las autoridades electorales recurrir a los efectos de camuflaje que han estado preparando para convalidar unas elecciones que nacieron torcidas.

Los datos de las últimas encuestas señalan que muy pocos ciudadanos, no más del ocho por ciento, conocen a los candidatos a ocupar los cargos judiciales, lo que seguramente repercutirá en un gran nivel de ausentismo, un problema que había sido superado en Bolivia y que, junto con los votos nulos, le restará legitimidad al proceso. Si bien –insistimos-, nuestros gobernantes tenían previsto aplicar una buena dosis de descaro para convertir una derrota en victoria y declarar pese a todo el triunfo de un nuevo modelo de administración de justicia, con estos antecedentes hará falta mucho más que la acostumbrada sinvergüenzura y el ya tradicional abuso para disimular el desastre que se avecina. El problema es que la gente ya no está dispuesta a tolerar estas actitudes.

El otro cálculo, que hace mucho ya fue observado  por el presidente Morales, como "un mal cálculo" resultó de la necesidad de someter al Gobierno a un nuevo acto plebiscitario de los muchos que ha habido en estos años, para ir apuntalando el avance del régimen. Resulta obvio que lo del 16 de octubre no solo se constituirá en una amplia derrota del proceso de cambio, de su proyecto político  y de sus posibilidades de expansión, sino también la consolidación del rechazo a la figura del primer mandatario que hasta ahora se había mantenido separada de las críticas efectuadas hacia su gestión.

Los resultados del próximo domingo, porque no falta más para el "día D", sin duda alguna marcarán definitivamente el destino del MAS, cuyas aspiraciones de prolongar el mandato de Evo Morales, podrían quedar sepultadas para siempre.  Todos creían –especialmente el Gobierno-, que el 16 de octubre iba a ser una jornada de puro trámite. Ellos han sido los encargados de darle una relevancia histórica y precisamente ese día la democracia que los puso en el lugar donde están les pasará la factura.
Hará falta mucho más que la acostumbrada sinvergüenzura y el ya tradicional abuso para disimular el desastre que se avecina. El problema es que la gente ya no está dispuesta a tolerar estas actitudes.

martes, 20 de septiembre de 2011

Cayo Salinas se refiere a las elecciones de octubre como una justa que cada día que pasa gana menos adeptos, porque el MAS niega la presencia de observadores y resulta siendo vital por el tema de "la transparencia"


Más allá del pataleo opositor y de las voces de protesta de la sociedad civil por la forma cómo se condujo el proceso para la selección de aspirantes a los más importantes tribunales de justicia del país, en octubre se llevará a cabo una inédita elección-ratificación que determinará la composición de dichos tribunales.
Lo dije antes y lo reitero ahora, sería poco serio cuestionar la presencia de los seleccionados. Independientemente de las inclinaciones de orden político que pudieran tener o de las partidarias que pudieran abrazar, los aspirantes están ejerciendo su derecho (legítimo) de elegibilidad, por lo que nada puede ni debe decirse sobre aquellos, pues son personas que, como cualquier otra, merecen respeto y consideración.
En este caso lo concreto es que sí habrá elección, sí debemos acudir a ella y, además, debemos hacer uso del derecho de elegir ya sea por alguno de los ‘números’ diseñados para dirigir el voto u optar por el voto en blanco o nulo. Siendo así y mirando la cantidad de aspirantes, es evidente que uno de los problemas que se presentará en el interior del Movimiento Al Socialismo será la forma como reaccionarán los ‘números no seleccionados’ por el aparato político. No todos podrán acceder a los puestos en disputa, cuando evidentemente todos desean hacerlo. La cosa se complicará si reparamos en el hecho de que en las ciudades donde es más difícil dirigir el voto consigna la gente no tiene conocimiento cabal de quién o quiénes son los aspirantes.
Yo conozco a unos cuantos, pero nada puedo opinar sobre ellos porque podría entenderse que estoy publicitándolos. Por tanto, el dilema por un lado será saber cuáles son los ‘números’ escogidos por el oficialismo para el voto en parte de las ciudades y en el campo, que es allá donde el control electoral es nulo y, por otro, cómo se sentirán los no escogidos, cuyo paso por la papeleta servirá únicamente para la anécdota. Ese es un dilema.
El otro, la falta de control de representantes de partidos políticos en las mesas de sufragio. El argumento para que así sea ha sido señalar que la elección de octubre difiere de las otras. No comparto ese argumento. Existe una convocatoria, luego el acto como tal con la gente en las urnas y posteriormente el recuento que arroja un ganador. No existe por tanto razón alguna para que no haya observadores, cuya presencia es vital para garantizar la transparencia del acto, así los rumores hablen de movidas informáticas que hay que tomarlas como eso, rumores.
Creo entonces indispensable acreditar observadores en todas las mesas electorales del país y pensar que quizá alguna institución pueda financiar la presencia de universitarios, a fin de que en cada recinto exista el adecuado reporte sobre el comportamiento del voto con el propósito de que el mismo pueda ser contrastado con los resultados oficiales. Así y solo así podrá aquilatarse en su real dimensión la respuesta del ciudadano ante una justa que, día que pasa, tiene menos adeptos.

* Abogado